¿Quiénes se benefician del ácido hialurónico?
Las personas que más se benefician del ácido hialurónico (AH) suelen presentar pérdida de volumen leve a moderada, surcos marcados (nasolabiales o líneas de marioneta), definición insuficiente en pómulos, mentón o mandíbula, o labios deshidratados y con contorno difuso. También quienes buscan mejorar la calidad de la piel, recuperar luminosidad e hidratación y suavizar líneas finas.
En casi todos los tipos de piel y edades adultas, el AH puede reponer soporte (efecto lifting sutil en el tercio medio), suavizar pliegues sin congelar la expresión, definir contornos, hidratar la dermis superficial y armonizar proporciones con resultados naturales y progresivos. El cambio es visible sin alterar la identidad: un rostro más descansado, con textura uniforme, contornos definidos y rasgos equilibrados.
Propiedades y aplicaciones del ácido hialurónico
El ácido hialurónico es un polisacárido presente de forma natural en la piel y otras estructuras del cuerpo. En estética médica se utiliza en geles de distintas densidades según el objetivo: hidratar y mejorar la calidad cutánea, definir pómulos o mentón, suavizar surcos o reponer volumen perdido por el envejecimiento.
Su versatilidad permite personalizar cada tratamiento: geles más firmes para soporte y proyección, y geles más suaves para integración natural en zonas móviles. Los resultados son inmediatos, seguros y reversibles, con una duración promedio de 6 a 18 meses, dependiendo del metabolismo y la zona tratada.
Seguridad y criterio médico esencial
Como cualquier procedimiento médico, requiere precisión y criterio clínico. Los efectos secundarios suelen ser leves y transitorios (Enrojecimiento, edema o hematomas), pero las complicaciones graves, aunque raras, exigen conocimiento anatómico y técnica avanzada.
Por eso es fundamental que el tratamiento sea realizado por un médico estético entrenado, capaz de seleccionar el producto adecuado, definir el plano correcto y garantizar la seguridad.
Protocolo IMGALS: sinergia terapéutica completa
Estética consciente: rejuvenecer con autenticidad